Lo que el haiku propugna no es la desaparición del yo, por imposible, ni tampoco la eliminación incondicional de esa palabra (o de expresiones que la suplan), por intrascendente. El haiku lo que hace es seleccionar, cribar, los temas de los que se ocupa. Y en este sentido, solo admite los temas que señalan al mundo exterior, evitando los que señalan al mundo interior. De las dos caras de la realidad decide trabajar solo con una. Es un asunto de disciplina poética, de parquedad de medios.
Por eso Bashoo puede decir...
nieve matutina
mastico salmón seco
estando solo
...sin faltar al espíritu del haiku. Porque no habla de su sentimiento de soledad, sino de la situación de alguien (en este caso él mismo) que está haciendo algo sin presencia de nadie. Y ciertamente la expresión "mastico... estando solo" no excluye cierto eco de un mundo "interior", pero este eco surge en el haiku totalmente desprovisto de valoración sentimental alguna, y si alguien se la diera estaría malinterpretando el haiku. La soledad de Bashoo tiene más que ver con el milagro de la nieve fresca de la mañana, que se revela más auténtico vivido en soledad mientras se lleva a cabo con atención un acto rutinario, que en compañía de otras personas.